miércoles, 4 de diciembre de 2013

Siempre cada uno por un lado...

¿Cuando se supone que debemos decir basta? A veces somos conscientes de que estamos con algo entre manos que no nos merece la pena, hemos visto cosas que nos descuadran, nos hemos parado a analizarlo tranquilamente a sopesarlo y hemos llegado a la conclusión de que hay cosas que no nos gustan, de que son cosas que no quieres para ti, que pueden llegar a hacerte sentir vacia, pero inexplicablemente sigues ahí, esperando a que esas cosas sean pequeñas y que lo demás supla el espacio vacío que te provocan, pero no es así y eres consciente porque las notas ahí, aunque sin embargo no eres capaz de pararlo porque te has enganchado a eso como quien se engancha a una droga. Lo necesitas. Lo echas de menos. Pero ¿hasta cuando? Llegará el momento en el que te sientas bien sin ello, pero es complicado el camino que hay que recorrer hasta llegar allí. 
Te lo propones, te paras delante del espejo y te dices a ti misma, hasta aquí, levanta la cabeza, siéntete bien porque tu tienes cojones para eso y para más, y esto no nos lleva a ningún sitio, así que sácalos y enfréntate a los momentos de desesperación, incertidumbre, viajes imaginarios que no llevan a ningún lugar salvo a hacerte más daño, colocación de tus pensamientos en la cabeza de los otros, me explico, estas veces que te pones a barajar lo que puede estar pasando en la cabeza del otro...  Y así, una sucesión de cosas más que no dejan que tu alma/cuerpo/mente descansen ni un solo momento. 
Aunque te propones luchar contra ello, llega el momento de que el corazón te pilla con la guardia bajada y de repente te ves otra vez envuelta en la misma espiral de siempre a la que no eres capaz de encontrarle el final. 
¡BASTA! quiero que pare, ¡quiero que todo esto salga de mi cabeza y de mi! No quiero sentir esta división sentimental y racional. ¿Llegará el día que os dignéis a ir a la par? porque vaya por culo que dais.

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