martes, 21 de julio de 2015

distancia

Y ya llego el momento tan esperado, ese que crei y me convenci de que nunca iba a llegar, vienes a verme.
Esta tarde estaba super contenta, no paraba de pensar en que hacer, en como hacer todo para que saliera genial. Pero ahora, es una sensación extraña, he parado de pensar y algo distinto me invade. He estado tanto tiempo intentando sacarte de mi cabeza para que el estrellarme con lo que nunca iria a pasar me doliese menos, que lo he conseguido.
Me siento muy rara, siento que tu lugar lo ocupa otra persona, siento que esa persona ha estado en los momentos en los que mas te he necesitado y de la manera mas extraña ha conseguido estar presente en mi dia a dia y que sea a él al que eche de menos.
No es para nada mi estilo, es más, es todo lo opuesto a mi, pero no se porque a veces siento que me gustaría pasar mas tiempo con él.
No se tampoco si es por las circunstancias en las que estoy o por qué, pero siento algo hacia él, puede que esté mezclando sentimientos, pero quizas hasta que no te tenga aquí no se que sentiré hacia tí.
Quizas él sea mi via de escape de esta mierda de situación en la que me encuentro, pero sea como sea no quiero hacerle daño a ninguno y hasta que no estes aqui no voy a dar ningun paso. (
Cosa que me ha costado porque justo cuando me he parado a reflexionar sobre esto y justo he pensado en contarselo, un martes a las 2 de la madrugada me ha escrito y lo he tomado como una señal de que tenia que decirselo, pero como estoy tan cansada de seguir mis impulsos y que todo salga mal, voy a esperar)
Tengo que comprobar por mi misma cómo reaccionara mi cuerpo cuando te vea, que voy a sentir, que pasara cuando lleves varios dias conmigo, quizas simplemente eres el reflejo de lo que a mi me gustaria ser capaz de hacer y por eso me he encabezonado en no perderte o simplemente quizas eres la via de escape que tenia preparada para salir de mi rutina o quizas serías el hombre de mi vida, pero han pasado mucho tiempo y tantas cosas importantes en mi vida en las que te he necesitado y no eras tu el que estaba. Tampoco él, conscientemente, pero sin saberlo he sido en el que me he volcado y puede que por eso sea por lo que le echo de menos a veces.
No lo se, solo queda ver qué pasará...

lunes, 1 de junio de 2015


Si soy rara por intentar sembrar en el camino semillas de alegría.
Si soy rara por sonreírle a la vida aunque me lo ponga difícil.
Si lo soy por creer que el mundo es un ser vivo que tiene derecho a recibir,
no sólo a dar.
Si lo soy por prestar oídos al pulso de la naturaleza
en lugar de a los engañosos cantos de sirena de la sociedad.
Si defiendo que la ayuda no se compra ni se vende,
sino que se presta.
Si me emociona el retorno,
cada año,
de una golondrina al nido que la vio nacer.
Si me indigna ver a una mujer con las manos ajadas de trabajo mal recompensado.
Si me duele el niño de mirada marchita
que se cruza en mi camino.
Si soy rara por pensar que a la humanidad le queda una esperanza
mientras haya una sola persona que lo crea.
Si consiguen embelesarme el sonido de una nota,
el arrullo de un mar en calma.
Si no escucho las palabras
porque me pierdo en la voz que las pronuncia.
Si soy rara por despertar,
a media noche,
con la urgencia de un verso prendido en mi boca.
Si soy rara por creer que el corazón me da la libertad y la razón me la quita.
Si soy rara por vestirme de payaso para robar una sonrisa amiga.
Si lo soy por mirarme en unos ojos con la esperanza de verme reflejada en ellos,
entonces, sí.
Entonces confieso que soy rara,
y mientras quede en mi cuerpo un soplo de vida
lucharé por seguir siéndolo y por dejar constancia de ello.

Ester Vallbona