lunes, 30 de diciembre de 2013

El Hombre que me ame

Por Gioconda Belli


El hombre que me ame 
deberá saber descorrer las cortinas de la piel, 
encontrar la profundidad de mis ojos 
y conocer lo que anida en mí. 
No querrá poseerme como una mercancía, 
ni exhibirme como un trofeo de caza, 
sabrá estar a mi lado 
con el mismo amor 
conque yo estaré al lado suyo. 
No dudará de mi sonrisa 
ni temerá la abundancia de mi pelo, 
respetará la tristeza, el silencio 
y con caricias tocará mi vientre como guitarra 
para que brote música y alegría 
desde el fondo de mi cuerpo. 
El hombre que me ame 
podrá encontrar en mí 
la hamaca donde descansar 
el pesado fardo de sus preocupaciones, 
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos, 
el lago donde flotar 
sin miedo de que el ancla del compromiso 
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro. 
Por sobre todas las cosas, 
el hombre que me ame 
deberá amar al pueblo 
no como una abstracta palabra 
sacada de la manga, 
sino como algo real, concreto, 
ante quien rendir homenaje con acciones 
y dar la vida si es necesario. 
El hombre que me ame 
reconocerá mi rostro en la trinchera 
mientras los dos disparamos juntos 
contra el enemigo. 
No conocerá el miedo a la entrega, 
ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento 
en una plaza llena de multitudes. 
Podrá gritar -te quiero- 
o hacer rótulos en lo alto de los edificios 
proclamando su derecho a sentir 
el más hermoso y humano de los sentimientos. 
Ese hombre, 
no le huirá a las cocinas, 
ni a los pañales del hijo, 
será como un viento fresco 
llevándose entre nubes de sueño y de pasado, 
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados 
como seres de distinta estatura. 
El hombre que me ame 
no querrá rotularme y etiquetarme, 
me dará aire, espacio, 
alimento para crecer y ser mejor, 
como una Revolución 
que hace de cada día 
el comienzo de una nueva victoria. 



Y he aquí una poesía que descubrí en el 2009 y que no la veía desde entonces y al verla me ha vuelto a encantar!! ^_^ 


jueves, 26 de diciembre de 2013

Oye, tengo una pregunta.

Por Lizzie

Oye, tengo una pregunta,
¿quién eres?

Soy todos y cada uno de los pensamientos que pasan por mi mente,
soy cada una de las decisiones que he tomado,
soy todos mis miedos.

Soy del primero hasta el último de mis fracasos,
pero también soy del primero hasta el último de mis logros,
soy todas aquellas cosas que he superado,
soy todas mis inseguridades,
soy todas mis ilusiones,
soy todos mis sueños,
y cuando más yo soy,
es cuando el instinto animal se apodera de mi.

Soy un conjunto,
el conjunto de cada una de las personas que quiero,
he querido
y querré,
soy recuerdos, tuyos, suyos, míos y nuestros,
pero cuando más soy, es ahora.
Soy todo aquello de lo que he formado parte,
queriendo y sin querer,
como bien dijo el filosofo Ortega y Gasset,
soy yo y mis circunstancias.

Oye, tengo otra pregunta,
¿y que opinas?


Pues opino que no soy perfecta,
pero ahora te pregunto yo, 
¿ser prefecto no es muy aburrido?,
la gente espera que todo sea como ellos piensan,
que no cometas errores,
que tus decisiones vayan todas por el camino correcto
...

Yo simplemente prefiero equivocarme, 
tantas veces como haga falta,
porque eso es lo que me hará ser yo,
tengo muchas cosas que aprender, 
muchas cosas que vivir, 
muchos caminos por recorrer, 
muchas personas con las que cruzarme 
o simplemente andar. 

Podremos andar de la mano, 
juntos, 
separados,
en direcciones opuestas
o como paralelas que se cruzan por causalidad.
Pero todas y cada unas de ellas, 
siempre,
formaran parte de la respuesta a tu primera pregunta.



¡¡Dos en una!!

Y hay momentos en los que eres consciente de que te encuentras dividida en dos y es de las situaciones más frustantes que hay, porque hace que toda tú seas como una montaña rusa, que sube y baja sin previo aviso, que cuando estas arriba, lo ves todo tan claro que nada podrá romper tus planes, pero en el momento que estas abajo... lo odias, odias sentirte tan vulnerable y desconcertada y te vuelves consciente de que no tienes nada tan claro como pensabas. Estas dividida en dos. 
Por un lado esta lo que quieres hacer sin pensar que pasará después y por otro lado, esta aquello que tu cabeza te dice que es lo mejor para ti. 
¿A qué debo hacerle caso?
Es una sensación extraña... no se ni diferenciar si es producto de lo que mi mente quiere que vea o es que en realidad es así. Pero ahora lo empiezo a ver todo tan distinto, aunque la mayoría de las veces no le haga caso a estos pensamientos, de golpe, donde antes veía algo especial, ahora veo niñatería, dónde antes veía madurez, ahora veo inmadurez, donde antes veía sentimientos brutales, ahora veo egoísmo, donde antes veía ilusión ahora veo desgana, donde antes veía seguridad, ahora veo desconfianza, donde antes veía buenos cimientos, ahora sólo veo el tejado (¿dónde está el resto de la casa?), donde antes veía coherencia, ahora veo desorden, donde antes sentía admiración, ahora siento un poco de indiferencia, donde antes veía lucha, ahora veo rendimiento, donde antes pensaba que valía la pena, hoy pienso que no es suficiente...
Esto y muchas cosas más hace que tenga mil y una preguntas sin respuestas:
¿Esta imagen se ha encargado mi mente de crearla o es que realmente es que lo que percibí en un principio solo era producto de la ilusión?
¿Y si estoy tan segura de que no es suficiente, por qué una parte de mi quiere que me deje llevar sin pensar en el mañana?
¿Realmente no tengo que buscar los por qués de las cosas que pasan?
¿Son coincidencias de verdad?
¿Debo pasar del tema como quiere mi mente que haga?
¿Realmente tengo una imaginación tan audaz como para imaginar y ver tantas cosas dónde no las hay?
¿Algo de lo que me gustaría que estuviera pasando será realidad?
¿O la realidad es la que no quiero ver, aun habiéndola escuchado?
¿Por qué no dejo de darle vueltas, una y otra vez, a todo si no es lo que quiero ahora?
¿......

lunes, 23 de diciembre de 2013

Y mi mente sigue sin hacerme caso...

Como me gustaría poder decidir a quién prestarle atención y a quien no. A ver me explico, me gustaría tener la suficiente capacidad de decisión como para elegir quienes pueden estar en mis pensamientos y quienes no.
Es cierto que puedes elegir en quienes invertir tus ganas, tus fuerzas, tu atención, tu tiempo... pero no puedes elegir quien ocupa tu mente. 
A veces dentro de esas elecciones también encontramos personas a las que les dedicamos demasiado tiempo y demasiados pensamientos; y que realmente no se los merecen, ya que a través de sus actos lo únicos que nos dan a entender es que somos tont@S.
Que cruel es la esperanza... Que cruel es a veces la ilusión... Que cruel es el deseo... Que cruel es a veces nuestro ser... 

Que cruel es el hecho de ilusionarte con esperanzas que en lo más profundo de nuestro ser se crea aferradas a un deseo incompleto.
Y que complicado es fingir que todo te da igual, que ya nada te importa y que nada te afecta, que puedes estar tan normal con esa persona y que todo sigue como si nada hubiera pasado.
Perdona, pero ¡no!, si que han pasado cosas, ha pasado que comenzamos caminando juntos y ahora estoy sola, perdida en el camino, sin querer mirar atrás para no recordar, para no ver que no estás y la única opción que me dejo tener es la de mirar hacia delante, pase lo que pase, por muchas preguntas que tenga, en realidad soy consciente de que no me las vas a responder y de que ni si quiera te interesan.
Pero con todo lo que ha pasado, ¿por qué sigo ilusionada, esperanzada y deseándote? ¿por qué? si ya se lo que hay, ¿qué es lo que hace que todo eso siga ahí...? Si soy yo la que ha tomado la decisión de no hablarte, de no llamarte, de distanciarme... soy yo la que ha decidido no hacer por verte... ¿Por qué es tan cruel la mente? ¿por qué no me facilitas el camino y simplemente lo arrinconas en algún sitio? no te estoy pidiendo que lo olvides, solo que desaparezcan toda esta frustración.... ¿tan complicado es lo que pido?


lunes, 9 de diciembre de 2013

De un piso a otro en un abrir y cerrar de ojos

Y llega un momento, en el que miras por la ventana y de repentes sientes que algo ha cambiado, no sabes exactamente qué, pero se ha producido un chispazo que te ha hecho reflexionar. No sabes por cuanto tiempo, puesto que estas acostumbrada a que tu estado de ánimo vaya de un piso a otro sin previo aviso, nunca sabes exactamente en que piso se encuentra el sentimiento que le ha dado al ascensor, si en cuanto se suba te va a llevar al sótano o por el contrario te va a dejar cerca de la azotea, para ver los maravillosos colores del día.
Cuando algo te sube hasta aquí, esperas que este cambio dure lo suficiente como para que tus pies cojan velocidad, que nada se cruce en tu camino y los pueda hacer estancarse de nuevo.
Siendo sincera contigo misma, los obstáculos que estas arta de encontrarte por el caminos son piedras en forma de esperanzas, piedras que no te dejan avanzar.
Y las esperanzas son sólo eso, ilusiones creadas, a veces sobre fuertes cimientos y otras sobre casas de papel; y las tuyas parecen ser aficionadas en estancarse sobre casas de papel, deben tener colores más llamativos que el hormigón, porque sino, no me explico dicho aferramiento... jeje 

Pero volviendo a nuestra ventana, hoy el paisaje se ve de otro color, quizás sean los pájaros que han entrado en escena y te distraen, o que amaneció soleado, dejando atrás tanto tono grisáceo, o quizás, simplemente sean que nuestros ojos ya no miran con la misma intensidad. Pero sea lo que sea, espero que dure mucho tiempo. 

viernes, 6 de diciembre de 2013

Los minutos, las horas, los dias...

(por Lizzie)

Y otra vez estoy aquí,
sentada en la ventana, 
viendo pasar el tiempo,
los minutos, las horas, los días...
esperando cosas que no llegan.

Atrapada, en una espiral sin salida,
llena de recuerdos que me hablan,
recuerdos que no paran de gritarme
una y otra vez que hemos sentido
y nos hemos sentido,
que nos hemos complementado, 
que hemos soñado juntos,
que... sigo andando sobre mojado.

Quizás sólo lo imagine,
quizás sólo sean las ganas que tengo de ti,
las mismas que no me hacen ver con claridad,
las que incluso habiendo fantasmas, 
me tienen petrificada aquí,
sin saber desconectar, 
sin saber qué hacer ni qué decir.

Seguir en mi ventana,
esperando a que pase el tiempo, 
los minutos, las horas, los dias...
desvaneciendo esperanzas, 
destejiendo ilusiones,
reconstruyendo corazones,
redirigiendo mi camino..



miércoles, 4 de diciembre de 2013

Siempre cada uno por un lado...

¿Cuando se supone que debemos decir basta? A veces somos conscientes de que estamos con algo entre manos que no nos merece la pena, hemos visto cosas que nos descuadran, nos hemos parado a analizarlo tranquilamente a sopesarlo y hemos llegado a la conclusión de que hay cosas que no nos gustan, de que son cosas que no quieres para ti, que pueden llegar a hacerte sentir vacia, pero inexplicablemente sigues ahí, esperando a que esas cosas sean pequeñas y que lo demás supla el espacio vacío que te provocan, pero no es así y eres consciente porque las notas ahí, aunque sin embargo no eres capaz de pararlo porque te has enganchado a eso como quien se engancha a una droga. Lo necesitas. Lo echas de menos. Pero ¿hasta cuando? Llegará el momento en el que te sientas bien sin ello, pero es complicado el camino que hay que recorrer hasta llegar allí. 
Te lo propones, te paras delante del espejo y te dices a ti misma, hasta aquí, levanta la cabeza, siéntete bien porque tu tienes cojones para eso y para más, y esto no nos lleva a ningún sitio, así que sácalos y enfréntate a los momentos de desesperación, incertidumbre, viajes imaginarios que no llevan a ningún lugar salvo a hacerte más daño, colocación de tus pensamientos en la cabeza de los otros, me explico, estas veces que te pones a barajar lo que puede estar pasando en la cabeza del otro...  Y así, una sucesión de cosas más que no dejan que tu alma/cuerpo/mente descansen ni un solo momento. 
Aunque te propones luchar contra ello, llega el momento de que el corazón te pilla con la guardia bajada y de repente te ves otra vez envuelta en la misma espiral de siempre a la que no eres capaz de encontrarle el final. 
¡BASTA! quiero que pare, ¡quiero que todo esto salga de mi cabeza y de mi! No quiero sentir esta división sentimental y racional. ¿Llegará el día que os dignéis a ir a la par? porque vaya por culo que dais.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La amistad



Bueno, aquí estoy de nuevo, cogiendo papel y lapiz (en este caso más bien desgastando un poco mas las teclas del pc jeje) después de bastante tiempo…
Hoy en un momento de lo más inesperado ha surgido la conversación de qué es la amistad. ¡Que gran pregunta! Con tantas respuestas… tantas como personas somos en el mundo.
Yo por suerte o por desgracia es una pregunta que me he realizado desde pequeña, desde que tengo uso de razón, y creo que le he dado una importancia desmedida, muchas veces rozando la inocencia que caracteriza a un niño.
Ahora mismo creo que puedo decir que mi visión de la amistad ha evolucionado bastante. Lo cual no se si es para bien o para mal, puesto que si detengo en este mismo instante mi pensamiento y lo miro desde fuera, puedo pensar que una de mis explicaciones a esa evolución es una manera de excusarme a mi misma el sentir que algo que para mi has sido tan preciado y valorado, es, ahora, casi inexistente.
La verdadera amistad es algo precioso, mágico, inapreciable a los ojos, pero a veces de un valor y un tamaño mayor, que el mayor de los rascacielos.
Esa es mi idealización de la amistad, esa que ha ido evolucionando hasta quedarse en algo mucho más complicado y sencillo a la vez, básico y tan enigmático…
Yo cuando he hablado de la amistad, lo he hecho de un sentimiento tan fuerte que ni la fuerza de un tren contra ella podría moverla, lo he hecho de una complicidad entre personas, de un estar para las maduras y las no tan maduras, de contar con la persona siempre, de hacerla sentir que la soledad es simplemente algo de lo hablan los demás… Pero no es así, tanto para bueno como para malo, lo reconozco, quizás es demasiado idílico esa forma de verla. Pero hoy en día la veo distinta, bueno y por qué no, hoy en día me han hecho verla distinta. Las circunstancias, las personas que pasan por tu vida, la realidad (factor muy importante ahora explicaré por qué), los desengaños, las propios amigos que se encabezonan en abrirte los ojos… Muchos, muchos factores han contribuido
Retomando el factor, para mi mas importante, La Realidad. Ésta magnífica señora que para cada uno de nosotros viste y calza de una manera distinta, y quizás este sea el hecho de que la pregunta que ha planteado este escrito tenga tantas respuestas.
La realidad, a groso modo es la que es. Pero es totalmente falso, porque de un mismo acontecimiento con tres personas presentes, salen tres realidades distintas, y si ponemos seis, pues proporcionalmente salen seis realidades.
Esto es debido a que vemos las cosas según las experiencias que vivimos y estas mismas experiencias nos hacen ver una misma realidad de infinitas formas.
Y por qué explico esto, podríamos preguntarnos, pues lo explico porque cuando hablamos de amistad, lo primero en que pensamos es en una persona a nuestro lado incondicional, que con mirarnos sepa lo que nos pasa, a la que podamos salir corriendo en cualquier momento del dia y que esté ahí y un sin fin de cosas que esperamos de la “idilica amistad”.
Pero la realidad, es que como cada uno tenemos una realidad, unas circunstancias y unas prioridades creadas cada día, todo esto hace que esa idilica amistad desaparezca, porque podemos estar mal, pero esa persona no descubirlo en nuestos ojos, podemos hacernos notar para que nos presten un poco de atención, pero quizás la realidad de la otra persona le haga priorizar su propio egoismo, bueno siendo un poco mas benévola, su propia vida, y así podría seguir contando un sin fin de momentos en los que te das cuenta que mas vale tenerte a ti mismo como tu mejor amigo, porque la mayoría de las veces serás tú mismo el que te saques adelante.

Eh! Pero no se equivoquen, con esto no quiero decir que no existan los amigos, con esto quiero decir que el ser humano se ha vuelto tan egoista que solo pensamos en nosotros mismos, pero (y he de decir que aquí es un buen pero) hay momento surgidos de la nada, donde esa persona que es tu amigo te tiende la mano y sin tu darte cuenta se ofrece algo que tú ni esperabas y que te hace sentir que sigues significando algo para ciertas personas aunque cada uno vivamos en un mundo distinto habitando un único mundo. 


30 de agosto del 2013

viernes, 29 de noviembre de 2013

Y UNO APRENDE



Después de un tiempo,

uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.

Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende...

Y con cada día uno aprende...




AUTOR DESCONOCIDO



No esperes recibir lo mismo que tu das o ¿si?

Hoy mientras trabajaba he estado dándole vueltas a la frase "no esperes nada, de nada ni de nadie". Es decirla y de repente mi mente se bloquea, no se, sinceramente admiro a la persona que sea capaz de llevarla adelante, porque yo a día de hoy creo que me es imposible hacerlo, y podría arriesgarme a decir que quien dice que no lo espera, es una forma más de construirse un escudo para protegerse de antemano, porque siempre esperamos algo de las cosas y de las personas.
Yo espero respuestas de tooodas las cosas que hago, buenas y malas, de todos y cada uno de los pasos que he dado en mi vida, y muchos han tenido consecuencias malas a las que he tenido que enfrentarme, otras respuestas simplemente me han enseñado a seguir adelante y otras han sido buenas y reconfortantes, pero siempre han existido respuestas a los actos que he llevado a cabo, ya sean individualmente o hacia alguien o algo, puede que mi fallo esté en esperar que las respuestas sean como a mi me gustaría que fuesen. Pero es cierto que todos y cada uno de mis actos esperan algo.
Por ejemplo, un beso, quizás espere una sonrisa, un te quiero, otro beso... y puede que reciba una mala cara. Una frase bonita, puedo esperar alegrarle alguien el día, sonrisas al verla... y puede que piensen que qué pesada soy. Al compartir una buena canción, espero que los demás la disfruten como yo, pero quizás no sea así. El estar ahí cuando alguien me necesita, pues aunque quede mal decirlo, espero que cuando yo este mal, también estén a mi lado, pero si no lo están, simplemente, después te toca a ti decidir si vas a seguir ahí o no, aunque puedo asegurar que hay mas de mil ocasiones que aunque no estén cuando lo necesitamos, tú si decides seguir estando ahí... y eso, también es esperar respuestas. Y así podría cansarme de enumerar actos que llevamos a cabo, "sin esperar nada a cambio". (Bueno he de hacer una puntualización, hay veces que si se hacen cosas sin esperar nada a cambio, como donar, ayudar al prójimo... Pero estoy hablando más bien de los actos de la vida cotidiana).
Todas las decisiones que tomamos, los pensamientos que se cruzan por la cabeza, las ideas descabelladas, las meditadas, las impulsivas, etc. Todas las hacemos por y para algo, y quien diga que no, creo se equivoca y que no se ha parado para analizar el por qué lo hace. 

De ante mano sabemos que todos hechos tiene su consecuencia, buena o mala, esperada o inesperada, pero consecuencias al fin y al cabo, lo que conlleva una respuesta a ese acto.
Bien, pues hoy pensaba, en esas veces que entre amigos nos decimos, en forma de ayuda, no esperes recibir lo mismo que tu das, o los tíos (tías) son caso a parte y seguro que pasará del tema. Cuando nos decimos esto es una forma de, no de no esperar nada de nadie, sino mas bien, de predisponernos a que no vas a obtener la respuesta que te gustaría, para que no nos duela, pero estoy 100% segura que cada hecho llevado a cabo ha tenido su consecuencia, pero las consecuencia que a veces no la apreciamos en el momento, con el paso del tiempo podemos llegar a ver y/o intuir lo que sucedió, aunque, otra cosa que suele pasar, en ese momento ya no nos importe como antes. 
En fin, que sinceramente, hoy, mañana no lo sé, no estoy de acuerdo con esa frase, soy y esto pro a esperar respuestas a los hechos que hacemos, porque sino nada tendría sentido, y dejaríamos que la vida pasara sin importarnos qué sucediese en ella ¡y para nada es así! puesto que ¡¡TÚ ERES EL ÚNICO QUE TIENE LA RESPONSABILIDAD DE QUE LAS COSAS SUCEDAN!! Si no haces nada, seguro que nada sucederá y por supuesto, no exitiran respuestas, o bueno si... como he dicho antes, todo tiene respuestas, quizás el hecho de no hacer nada, atraiga a respuestas más negativas y monotonas, que son las que convierten la vida en rutina y por lo tanto, en una simple espera del paso del tiempo, si saborear verdaderamente la vida. 

P.D: El no esperar nada de nadie, lo único que hace es convertirnos en personas individualistas!! 







lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Qué les queda a los jóvenes?


(por Mario Benedetti)


¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suyo
no convertirse en viejos prematuros
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.


En lo más básico, ¡somos iguales!

Hoy estoy aquí dándole vueltas a algunas de las necesidades de cada uno, amigos, parejas, familiares, conocidos y desconocidos. ¿Factor común? ¡¡TODOS SOMOS PERSONAS!! y como tal, necesitamos, en diferentes rangos, pero todos necesitamos sentirnos pertenecientes a un grupo de iguales, necesitamos socializarnos. 
Pero creo que tenemos hoy en día un problema con la visión de dicha socialización. Tenemos la necesidad de formar parte de un grupo de personas, pero, siempre vamos con la idea de "que no vean mis puntos débiles, me voy a hacer el fuerte", por que hombre, es de lógica, que ese grupo no puede o no debe conocer nuestras debilidades, nuestros secretos más íntimos, porque eso es inimaginable... pero ¿por qué? 

Tenemos miedo a ser rechazados por ello, nos avergonzamos de lo que realmente sentimos y de lo que realmente nos hace ser nosotros mismos, puesto que aunque no queramos y queramos hacerlas a un lado, esas "debilidades" forman parte de lo que somos. Si te paras a pensar un poco de todas ellas dependen tus reacciones, puesto que tanto si pretendes ocultarlas como gritarlas a los cuatro vientos, tu cuerpo reacciona ante esa actitud de forma impulsiva.
Y me pregunto yo, ¿qué nos ha hecho llegar a este punto?, que nos avergüence o nos de miedo que nos conozcan como realmente somos, que no seamos capaces de hablar claramente de las cosas que sentimos, de todas las cosas que pasan por nuestra cabeza, de todo lo que forma parte de nosotros. 
Que un día pensamos una cosa, y al otro cambia totalmente nuestra forma de ver las cosas, ¿y qué? es que la vida esta llena de circunstancias y todas ellas tienen poder de cambio en nosotros, y eso nos da derecho a cambiar de opinión o de forma de ver el mundo, y si a alguien le molesta, siempre puedes pedir perdón. Creo que es bastante mejor ésto que introducirte en ti mismo sin dejar que florezca realmente tu yo interior, sin dejarte disfrutar de todo al 100% porque tenemos miedo a lo que dirán, a lo que piensen, a que nos hagan daño.... o ¿de hacerlo?

¿Por qué? por qué siempre tenemos que ir pensando que nos van a hacer daño, por qué tenemos que ir con un escudo por delante cuando interactuamos, por qué tenemos que sentir que nos estamos exponiendo y que nuestro ser más intimo está a punto de salir vulnerablilizado... 
Odio que ésta sociedad se haya convertido en la sociedad del perfeccionismo, cuando ningún ser humano es perfecto y ahí es donde esta la perfección, en la gran variedad de cosas que podemos ofrecernos los unos a los otros, en descubrir esa complementación que existe entre las personas, esa sensación de comodidad y de bienestar que nos hacen sentir cuando te sientes querido, arropado, apoyado, luchando contra viento y marea por tus ideales, batallando con tus propios argumentos en la mano,¡y un millar de etcéteras más que nos hacen sentirnos bien con nosotros mismos y formando parte de un grupo de iguales! 
Ahí es donde están las maravillas de la vida, en hacer, herrar, deshacer y rehacer. Dejemos de lado todos esos miedos e intentemos comunicarnos e interactuar a un nivel de iguales con los demás, y si no es posible con todo el mundo, por lo menos con esas personas que llaman a la puerta de tu coraza e intentan demostrarte que quieren formar parte de nuestras vidas. 



sábado, 23 de noviembre de 2013

Yo, mi, me, conmigo. ¡Autoputeo!


Es curioso, pero que inestables somos y que seguros de nosotros mismos creemos estar. Nos creemos dueños y señores de todas las decisiones que tomamos, controladores de las circunstancias que nos rodean, de los pasos que vamos a dar... ¡De todo! 
Comenzamos con una certeza clara de cómo pasaran las cosas, porque en tu cabeza no cabe posibilidad alguna de que pueda pasar otra cosa (y si pasa que mas da, si te vas a ir), lo tienes mas que visualizado y pensado, todo va a avanzar según lo esperado y no habrán sorpresas ... ¡JA! ¡ilusa!
Como ha ido cambiando ese pensamiento firme que tomaba forma en tu cabeza cuando todo empezaba, ese que te decía que todo era pasajero y que tenía fecha de caducidad antes de empezar, como ha ido evolucionando hasta explotarte en las manos, pero lo peor, es que eras consciente y ni has querido hacer un alto en el camino, te tiraste de cabeza a la piscina y sin ver si había agua suficiente... ¡Tonta!
Y ahora qué, la fecha de caducidad ya hace tiempo que pasó, aunque eso no es lo peor, ahora toca la gran pregunta ¿qué ha pasado con esa seguridad del principio? Porque sí,  todo ha terminado, pero me da a mi la impresión de que nos hemos quedado por el camino...
Quizás, ese bloque firme, irrompible, inquebrantable que eran tus pensamientos, no fueron tan fuertes como pensabas. ¿qué te ha cambiado?, ¿qué has hecho con toda esa seguridad?
Te has dejado llevar sin pararte a pensar realmente a donde te llevarían tus pasos, porque si lo llegas a hacer, seguro que habrías llegado a deducir, entre todas las posibilidades que hubieras barajado, que esta, seria la más probable siendo realistas. Ahora eso si, viviendo en los mundos de jupi, como acostumbramos a hacer cuando realmente tenemos ganas de que no solo se quede en un "y si...", habríamos aceptado que esto terminaría como ha terminado y quizás no se hubiera quedado colgando todo lo que se ha quedado... ¡TÚ!
En fin, ahora solo nos queda volver al principio, pensar si realmente merece la pena, dejar el futuro para los que lo adivinan y tu dedícate a vivir el presente, que es sobre lo único que puedes caminar. 

Con días como este es imposible cerrar bajo llave el corazón






Esperanzas en la distancia


(por Lizzie)

Te espero cuando cae la noche,
todo vuelve a hacerse realidad en mi cabeza,

y surgen suspiros de esperanzas,
esperanzas casi perdidas,

No creo que vengas,
sé que no vendrás.
Estas contra de la distancia que nos separa,
pero lo que no sé es si sólo me has buscado en la distancia
o también me has buscado en tu corazón…

Sé que dices que ya no estás,
aunque me pregunto si es la verdad.

Sé que el día de pronto se hace noche:
sueño con que me eches de menos pero que no lo dices,
sé que soy una idiota al esperarte,
pues sé que te has convencido de que no vendrás.
Te espero cuando miro a la luna cada noche,
pues siento que no estamos tan lejos…

Tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que la ilusión marcó la despedida,
solo sé que aunque quiera,
que no estoy allí.
Lo siento, pero nunca mi intención fue sentirme así.
¿Por qué no he tomado el medio que me lleve a ti?
hasta yo misma me lo pregunto,
pero echo la vista atrás y sé que en algún momento,
sé que una vez soñé que esto me haría feliz,
Porque es tan complicado…

¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no solo dejo de tener esperanzas?
¿Por qué no solo....


jueves, 21 de noviembre de 2013

Una de las mejores poesías del mundo


Utopía

(por Eduardo Galeano)

Ella está en el horizonte.
Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos más.
Camino diez paso
y el horizonte se corre
diez pasos más allá.
Por mucho que yo camine
nunca la voy a alcanzar.
¿Para qué sirve la utopía?
Sirve para eso:
Para caminar.




He creído que mostrar una de las poesías, que me han acompañado desde pequeña, como comienzo de este blog sería la mejor forma de presentarlo.
Además es una poesía que sin quererlo ha estado presente en momentos importantes de mi vida.
Espero que cuando la leáis os guste tanto como a mí.