sábado, 30 de noviembre de 2013

La amistad



Bueno, aquí estoy de nuevo, cogiendo papel y lapiz (en este caso más bien desgastando un poco mas las teclas del pc jeje) después de bastante tiempo…
Hoy en un momento de lo más inesperado ha surgido la conversación de qué es la amistad. ¡Que gran pregunta! Con tantas respuestas… tantas como personas somos en el mundo.
Yo por suerte o por desgracia es una pregunta que me he realizado desde pequeña, desde que tengo uso de razón, y creo que le he dado una importancia desmedida, muchas veces rozando la inocencia que caracteriza a un niño.
Ahora mismo creo que puedo decir que mi visión de la amistad ha evolucionado bastante. Lo cual no se si es para bien o para mal, puesto que si detengo en este mismo instante mi pensamiento y lo miro desde fuera, puedo pensar que una de mis explicaciones a esa evolución es una manera de excusarme a mi misma el sentir que algo que para mi has sido tan preciado y valorado, es, ahora, casi inexistente.
La verdadera amistad es algo precioso, mágico, inapreciable a los ojos, pero a veces de un valor y un tamaño mayor, que el mayor de los rascacielos.
Esa es mi idealización de la amistad, esa que ha ido evolucionando hasta quedarse en algo mucho más complicado y sencillo a la vez, básico y tan enigmático…
Yo cuando he hablado de la amistad, lo he hecho de un sentimiento tan fuerte que ni la fuerza de un tren contra ella podría moverla, lo he hecho de una complicidad entre personas, de un estar para las maduras y las no tan maduras, de contar con la persona siempre, de hacerla sentir que la soledad es simplemente algo de lo hablan los demás… Pero no es así, tanto para bueno como para malo, lo reconozco, quizás es demasiado idílico esa forma de verla. Pero hoy en día la veo distinta, bueno y por qué no, hoy en día me han hecho verla distinta. Las circunstancias, las personas que pasan por tu vida, la realidad (factor muy importante ahora explicaré por qué), los desengaños, las propios amigos que se encabezonan en abrirte los ojos… Muchos, muchos factores han contribuido
Retomando el factor, para mi mas importante, La Realidad. Ésta magnífica señora que para cada uno de nosotros viste y calza de una manera distinta, y quizás este sea el hecho de que la pregunta que ha planteado este escrito tenga tantas respuestas.
La realidad, a groso modo es la que es. Pero es totalmente falso, porque de un mismo acontecimiento con tres personas presentes, salen tres realidades distintas, y si ponemos seis, pues proporcionalmente salen seis realidades.
Esto es debido a que vemos las cosas según las experiencias que vivimos y estas mismas experiencias nos hacen ver una misma realidad de infinitas formas.
Y por qué explico esto, podríamos preguntarnos, pues lo explico porque cuando hablamos de amistad, lo primero en que pensamos es en una persona a nuestro lado incondicional, que con mirarnos sepa lo que nos pasa, a la que podamos salir corriendo en cualquier momento del dia y que esté ahí y un sin fin de cosas que esperamos de la “idilica amistad”.
Pero la realidad, es que como cada uno tenemos una realidad, unas circunstancias y unas prioridades creadas cada día, todo esto hace que esa idilica amistad desaparezca, porque podemos estar mal, pero esa persona no descubirlo en nuestos ojos, podemos hacernos notar para que nos presten un poco de atención, pero quizás la realidad de la otra persona le haga priorizar su propio egoismo, bueno siendo un poco mas benévola, su propia vida, y así podría seguir contando un sin fin de momentos en los que te das cuenta que mas vale tenerte a ti mismo como tu mejor amigo, porque la mayoría de las veces serás tú mismo el que te saques adelante.

Eh! Pero no se equivoquen, con esto no quiero decir que no existan los amigos, con esto quiero decir que el ser humano se ha vuelto tan egoista que solo pensamos en nosotros mismos, pero (y he de decir que aquí es un buen pero) hay momento surgidos de la nada, donde esa persona que es tu amigo te tiende la mano y sin tu darte cuenta se ofrece algo que tú ni esperabas y que te hace sentir que sigues significando algo para ciertas personas aunque cada uno vivamos en un mundo distinto habitando un único mundo. 


30 de agosto del 2013

viernes, 29 de noviembre de 2013

Y UNO APRENDE



Después de un tiempo,

uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.

Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende...

Y con cada día uno aprende...




AUTOR DESCONOCIDO



No esperes recibir lo mismo que tu das o ¿si?

Hoy mientras trabajaba he estado dándole vueltas a la frase "no esperes nada, de nada ni de nadie". Es decirla y de repente mi mente se bloquea, no se, sinceramente admiro a la persona que sea capaz de llevarla adelante, porque yo a día de hoy creo que me es imposible hacerlo, y podría arriesgarme a decir que quien dice que no lo espera, es una forma más de construirse un escudo para protegerse de antemano, porque siempre esperamos algo de las cosas y de las personas.
Yo espero respuestas de tooodas las cosas que hago, buenas y malas, de todos y cada uno de los pasos que he dado en mi vida, y muchos han tenido consecuencias malas a las que he tenido que enfrentarme, otras respuestas simplemente me han enseñado a seguir adelante y otras han sido buenas y reconfortantes, pero siempre han existido respuestas a los actos que he llevado a cabo, ya sean individualmente o hacia alguien o algo, puede que mi fallo esté en esperar que las respuestas sean como a mi me gustaría que fuesen. Pero es cierto que todos y cada uno de mis actos esperan algo.
Por ejemplo, un beso, quizás espere una sonrisa, un te quiero, otro beso... y puede que reciba una mala cara. Una frase bonita, puedo esperar alegrarle alguien el día, sonrisas al verla... y puede que piensen que qué pesada soy. Al compartir una buena canción, espero que los demás la disfruten como yo, pero quizás no sea así. El estar ahí cuando alguien me necesita, pues aunque quede mal decirlo, espero que cuando yo este mal, también estén a mi lado, pero si no lo están, simplemente, después te toca a ti decidir si vas a seguir ahí o no, aunque puedo asegurar que hay mas de mil ocasiones que aunque no estén cuando lo necesitamos, tú si decides seguir estando ahí... y eso, también es esperar respuestas. Y así podría cansarme de enumerar actos que llevamos a cabo, "sin esperar nada a cambio". (Bueno he de hacer una puntualización, hay veces que si se hacen cosas sin esperar nada a cambio, como donar, ayudar al prójimo... Pero estoy hablando más bien de los actos de la vida cotidiana).
Todas las decisiones que tomamos, los pensamientos que se cruzan por la cabeza, las ideas descabelladas, las meditadas, las impulsivas, etc. Todas las hacemos por y para algo, y quien diga que no, creo se equivoca y que no se ha parado para analizar el por qué lo hace. 

De ante mano sabemos que todos hechos tiene su consecuencia, buena o mala, esperada o inesperada, pero consecuencias al fin y al cabo, lo que conlleva una respuesta a ese acto.
Bien, pues hoy pensaba, en esas veces que entre amigos nos decimos, en forma de ayuda, no esperes recibir lo mismo que tu das, o los tíos (tías) son caso a parte y seguro que pasará del tema. Cuando nos decimos esto es una forma de, no de no esperar nada de nadie, sino mas bien, de predisponernos a que no vas a obtener la respuesta que te gustaría, para que no nos duela, pero estoy 100% segura que cada hecho llevado a cabo ha tenido su consecuencia, pero las consecuencia que a veces no la apreciamos en el momento, con el paso del tiempo podemos llegar a ver y/o intuir lo que sucedió, aunque, otra cosa que suele pasar, en ese momento ya no nos importe como antes. 
En fin, que sinceramente, hoy, mañana no lo sé, no estoy de acuerdo con esa frase, soy y esto pro a esperar respuestas a los hechos que hacemos, porque sino nada tendría sentido, y dejaríamos que la vida pasara sin importarnos qué sucediese en ella ¡y para nada es así! puesto que ¡¡TÚ ERES EL ÚNICO QUE TIENE LA RESPONSABILIDAD DE QUE LAS COSAS SUCEDAN!! Si no haces nada, seguro que nada sucederá y por supuesto, no exitiran respuestas, o bueno si... como he dicho antes, todo tiene respuestas, quizás el hecho de no hacer nada, atraiga a respuestas más negativas y monotonas, que son las que convierten la vida en rutina y por lo tanto, en una simple espera del paso del tiempo, si saborear verdaderamente la vida. 

P.D: El no esperar nada de nadie, lo único que hace es convertirnos en personas individualistas!! 







lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Qué les queda a los jóvenes?


(por Mario Benedetti)


¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suyo
no convertirse en viejos prematuros
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.


En lo más básico, ¡somos iguales!

Hoy estoy aquí dándole vueltas a algunas de las necesidades de cada uno, amigos, parejas, familiares, conocidos y desconocidos. ¿Factor común? ¡¡TODOS SOMOS PERSONAS!! y como tal, necesitamos, en diferentes rangos, pero todos necesitamos sentirnos pertenecientes a un grupo de iguales, necesitamos socializarnos. 
Pero creo que tenemos hoy en día un problema con la visión de dicha socialización. Tenemos la necesidad de formar parte de un grupo de personas, pero, siempre vamos con la idea de "que no vean mis puntos débiles, me voy a hacer el fuerte", por que hombre, es de lógica, que ese grupo no puede o no debe conocer nuestras debilidades, nuestros secretos más íntimos, porque eso es inimaginable... pero ¿por qué? 

Tenemos miedo a ser rechazados por ello, nos avergonzamos de lo que realmente sentimos y de lo que realmente nos hace ser nosotros mismos, puesto que aunque no queramos y queramos hacerlas a un lado, esas "debilidades" forman parte de lo que somos. Si te paras a pensar un poco de todas ellas dependen tus reacciones, puesto que tanto si pretendes ocultarlas como gritarlas a los cuatro vientos, tu cuerpo reacciona ante esa actitud de forma impulsiva.
Y me pregunto yo, ¿qué nos ha hecho llegar a este punto?, que nos avergüence o nos de miedo que nos conozcan como realmente somos, que no seamos capaces de hablar claramente de las cosas que sentimos, de todas las cosas que pasan por nuestra cabeza, de todo lo que forma parte de nosotros. 
Que un día pensamos una cosa, y al otro cambia totalmente nuestra forma de ver las cosas, ¿y qué? es que la vida esta llena de circunstancias y todas ellas tienen poder de cambio en nosotros, y eso nos da derecho a cambiar de opinión o de forma de ver el mundo, y si a alguien le molesta, siempre puedes pedir perdón. Creo que es bastante mejor ésto que introducirte en ti mismo sin dejar que florezca realmente tu yo interior, sin dejarte disfrutar de todo al 100% porque tenemos miedo a lo que dirán, a lo que piensen, a que nos hagan daño.... o ¿de hacerlo?

¿Por qué? por qué siempre tenemos que ir pensando que nos van a hacer daño, por qué tenemos que ir con un escudo por delante cuando interactuamos, por qué tenemos que sentir que nos estamos exponiendo y que nuestro ser más intimo está a punto de salir vulnerablilizado... 
Odio que ésta sociedad se haya convertido en la sociedad del perfeccionismo, cuando ningún ser humano es perfecto y ahí es donde esta la perfección, en la gran variedad de cosas que podemos ofrecernos los unos a los otros, en descubrir esa complementación que existe entre las personas, esa sensación de comodidad y de bienestar que nos hacen sentir cuando te sientes querido, arropado, apoyado, luchando contra viento y marea por tus ideales, batallando con tus propios argumentos en la mano,¡y un millar de etcéteras más que nos hacen sentirnos bien con nosotros mismos y formando parte de un grupo de iguales! 
Ahí es donde están las maravillas de la vida, en hacer, herrar, deshacer y rehacer. Dejemos de lado todos esos miedos e intentemos comunicarnos e interactuar a un nivel de iguales con los demás, y si no es posible con todo el mundo, por lo menos con esas personas que llaman a la puerta de tu coraza e intentan demostrarte que quieren formar parte de nuestras vidas. 



sábado, 23 de noviembre de 2013

Yo, mi, me, conmigo. ¡Autoputeo!


Es curioso, pero que inestables somos y que seguros de nosotros mismos creemos estar. Nos creemos dueños y señores de todas las decisiones que tomamos, controladores de las circunstancias que nos rodean, de los pasos que vamos a dar... ¡De todo! 
Comenzamos con una certeza clara de cómo pasaran las cosas, porque en tu cabeza no cabe posibilidad alguna de que pueda pasar otra cosa (y si pasa que mas da, si te vas a ir), lo tienes mas que visualizado y pensado, todo va a avanzar según lo esperado y no habrán sorpresas ... ¡JA! ¡ilusa!
Como ha ido cambiando ese pensamiento firme que tomaba forma en tu cabeza cuando todo empezaba, ese que te decía que todo era pasajero y que tenía fecha de caducidad antes de empezar, como ha ido evolucionando hasta explotarte en las manos, pero lo peor, es que eras consciente y ni has querido hacer un alto en el camino, te tiraste de cabeza a la piscina y sin ver si había agua suficiente... ¡Tonta!
Y ahora qué, la fecha de caducidad ya hace tiempo que pasó, aunque eso no es lo peor, ahora toca la gran pregunta ¿qué ha pasado con esa seguridad del principio? Porque sí,  todo ha terminado, pero me da a mi la impresión de que nos hemos quedado por el camino...
Quizás, ese bloque firme, irrompible, inquebrantable que eran tus pensamientos, no fueron tan fuertes como pensabas. ¿qué te ha cambiado?, ¿qué has hecho con toda esa seguridad?
Te has dejado llevar sin pararte a pensar realmente a donde te llevarían tus pasos, porque si lo llegas a hacer, seguro que habrías llegado a deducir, entre todas las posibilidades que hubieras barajado, que esta, seria la más probable siendo realistas. Ahora eso si, viviendo en los mundos de jupi, como acostumbramos a hacer cuando realmente tenemos ganas de que no solo se quede en un "y si...", habríamos aceptado que esto terminaría como ha terminado y quizás no se hubiera quedado colgando todo lo que se ha quedado... ¡TÚ!
En fin, ahora solo nos queda volver al principio, pensar si realmente merece la pena, dejar el futuro para los que lo adivinan y tu dedícate a vivir el presente, que es sobre lo único que puedes caminar. 

Con días como este es imposible cerrar bajo llave el corazón






Esperanzas en la distancia


(por Lizzie)

Te espero cuando cae la noche,
todo vuelve a hacerse realidad en mi cabeza,

y surgen suspiros de esperanzas,
esperanzas casi perdidas,

No creo que vengas,
sé que no vendrás.
Estas contra de la distancia que nos separa,
pero lo que no sé es si sólo me has buscado en la distancia
o también me has buscado en tu corazón…

Sé que dices que ya no estás,
aunque me pregunto si es la verdad.

Sé que el día de pronto se hace noche:
sueño con que me eches de menos pero que no lo dices,
sé que soy una idiota al esperarte,
pues sé que te has convencido de que no vendrás.
Te espero cuando miro a la luna cada noche,
pues siento que no estamos tan lejos…

Tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que la ilusión marcó la despedida,
solo sé que aunque quiera,
que no estoy allí.
Lo siento, pero nunca mi intención fue sentirme así.
¿Por qué no he tomado el medio que me lleve a ti?
hasta yo misma me lo pregunto,
pero echo la vista atrás y sé que en algún momento,
sé que una vez soñé que esto me haría feliz,
Porque es tan complicado…

¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no solo dejo de tener esperanzas?
¿Por qué no solo....


jueves, 21 de noviembre de 2013

Una de las mejores poesías del mundo


Utopía

(por Eduardo Galeano)

Ella está en el horizonte.
Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos más.
Camino diez paso
y el horizonte se corre
diez pasos más allá.
Por mucho que yo camine
nunca la voy a alcanzar.
¿Para qué sirve la utopía?
Sirve para eso:
Para caminar.




He creído que mostrar una de las poesías, que me han acompañado desde pequeña, como comienzo de este blog sería la mejor forma de presentarlo.
Además es una poesía que sin quererlo ha estado presente en momentos importantes de mi vida.
Espero que cuando la leáis os guste tanto como a mí.